Si dura más de 45 minutos no lo llames reunión, llámalo #sprint 

No sé tú, pero yo estoy hasta el moño (y, no tengo) de reuniones sin sentido. Una reunión tiene que tener una causa clara, el “por qué y el para que”, es decir, evitemos las reuniones de los miércoles a las 10:00 porque hoy es miércoles y toca.

Sin oyentes, todos tienen que participar, y si no aportan, se les pregunta para que opinen. “Las reuniones se mueven a la velocidad de la mente más lenta de la sala”. (Dauten).

Si no hay dinamismo, todo se apaga. Tiene que haber un #Lider que active y contagie al resto: dedicar 10 minutos a resumir, listar y reincidir, en tareas y objetivos generados, de manera individual y grupal.

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